Ha pasado mucho tiempo y muchas cosas hemos vivido, muchas personas
hemos conocido y muchas otras nos han querido, días que hemos reído y más aun llorado y sin
embargo, aquí estamos, de nuevo jugando
a la ruleta rusa con éste revolver sexual que terminará volándonos los sesos
como lo ha hecho ya con nuestros corazones.
Te observo dormir desde el otro lado de la habitación, tu
silueta perfecta adormece mis pensamientos, la paz de tu sueño, invita a abrazarte y besarte la espalada, esa espalda suave, magnifica y radiante, y mientras enciendo un
cigarrillo, mis pensamientos vuelan donde mi corazón no puede llegar.
Han sido un par de días espectaculares, hemos vivido una
increíble fantasía, hemos escapado de
ésta realidad gris que nos rodea,
olvidándonos de nuestros miedos, silenciando lo que debemos decir y haciendo lo
que nos debemos prohibir, no puedo
evitar mirarte y sonreír como un loco, analizar los mejores momentos, revivir
tu mirada al cielo y recordar tu explosión de sensaciones …. Y sin embargo……
Desde hace tiempo ya que estoy enamorado, enamorado
perdidamente.
Todo ocurrió tan rápido que no me di cuenta en qué momento caí
bajo el embrujo de sus labios, de su mirada, de sus sonrisa, de su aroma, de su
esencia.
La conocí una noche de verano, en las fiestas del barrio, la
primera vez que la vi me trató con una interesante indiferencia y con una
deliciosa altanería. Una chica de mundo, conocedora del misterioso arte de los
pensamientos.
Pero no fue sino hasta mucho tiempo después, que descubrimos que existía complicidad en nuestras miradas, ingenuidad en nuestras sonrisas y estupidez en nuestras carcajadas.
Empezó un fin de semana, desde que el sol asomó sus bellos
rizos rubios, fuimos víctimas de la insoportable tentación, pero fue hasta que el astro rey decidió
desaparecer que decidimos saborearnos,
entre palabras nunca pronunciadas y
pensamientos nunca aceptados, disfrutamos de nuestro primer beso, que fue una fugaz sensación de satisfacción de un
deseo esperado por varios días.
Fue sólo cuestión de tiempo…. Para darme cuenta que me
estaba volviendo adicto a su manera de
mirar, de besar, de reír, de bailar, a las constantes búsquedas a la mitad de
la noche para exigir un abrazo nocturno o simplemente para llenarme la espalda
de pequeños e inconscientes besos,
adicto a su altanería, a su rebeldía, a su increíble inteligencia.
Las noches se convirtieron en nuestros mejores
momentos, la forma en desaparecer entre
las sabanas y convertirnos en una explosión de luces, de sudor y de pasión.
Bastó tan sólo un golpe para hacer pedazos la muralla que
había construido por tantos años, y entonces me di cuenta que mis pensamientos
ya no eran míos que mi latidos tenían un destino y una dirección.
Y entonces decidí alejarme del mundo y construir mi propio
reino el cual irónicamente yo no
gobernaba.
Fue así …. Que ella se apoderó totalmente de mí, de mi
presente y de mi futuro y por primera vez sonreía de manera diferente, de una
manera que nunca había sonreído y que sarcásticamente me daba la tranquilidad
que la tranquilidad de la soledad nunca me dio.
Y es por eso que ahora te miro, dormida del lado derecho de
mi cama, tu sueño es tranquilo y apacible, y un sentimiento de pena inunda mi
cuerpo. Cuando leas éstas palabras yo habré desaparecido, la soledad que tanto
miedo te da será tu nueva compañía porque no puedo olvidar a aquella belleza de
rebeldía intelectual.
Tendrás la curiosidad de saber quién es tal desgraciada que
me aleja de tu lado, no te das cuenta que esa mujer dueña de mis pensamientos
eres tú, tú has sido la única en mi mente y en mi corazón, tantas aventuras
viví y pero nunca tan intensa y tan bella como la que viví contigo, y ahora,
estamos aquí, desnudos en mi habitación, desgraciando todo lo que alguna vez
fue sagrado, es por eso que me voy….. Porque la mujer de mis pensamientos ya no
existe. Y lo que queda no es más que una sombra….una copia mediocre de aquella
estrella que iluminó mi camino durante el tiempo más feliz de mi vida.
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